dimarts, 5 de maig de 2009

Poesía urbana

Lo de Granada no tiene precio. Sus magníficas calles medievales del barrio moro del Albayzín te transportan a un mundo distinto, donde los pájaritos cantan, y las nubes se levantan, ja! Si a ello le sumamos el amalgama de guiris, tanos, hippies, punkies, y demás tribus urbanas de diversa índole que pasean por sus calles, no creo que se les haga muy extraño que en sus paredes se puedan ver mensajes tan suggerentes como los que pude retratar. Ver para creer.