dilluns, 29 de juny de 2009

La perla árabe (2)





A parte de las lindezas que la muy querida modelo exhibe en las instantáneas, la calidad de los mosaicos y de los detalles interiores de los palacios del sultán de la Alhambra dejan boquiabierto a cualquiera. Como si de una explosión para los sentidos se tratase, el viajante descubre unos mosaicos de líneas finas y muy trabajadas en las que se leen pasajes enteros del Corán. Un trabajo de proporciones monstruosas que no hace falta decir que el sultán lo mandó construir mientras reposaba cómodamente en su palacete.

Sea como fuere, lo cierto es que los monumentos que nos dejaron los antigues sultanes y los reinados nazaríes tienen un valor que les sitúa entre los más importantes del mundo, convirtiendo de paso Granada en un paradero de turistas, que mezclados con el público local y con la multitud de jóvenes estudiantes dibujan un escenario a medio camino entre lo bohemio, lo modernillo, lo tradicionalmente conservador, y ese ambiente universitario tan característico de ciertos enclaves europeos. Lo que unido al misterio fascinante de sus calles, al encanto de sus interminables cantinas, y a una mezcla de olor a fritura, humo verde, y perfume agringado, trazan una postal magnífica de la Granada contemporánea.

2 comentaris:

Liza ha dit...

qué buena descripción mi amor y excelente selección de imágenes...por eso y muchos otros encantos ¡te quiero como te quiero! muaaaaaaaaaa

Killing me sofli ha dit...

Ciertamente, la Alhambra es casi tan bella como la modelo. Los hay con suerte, ¿eh, pillín...?