diumenge, 19 d’octubre de 2008

Torna torna Serrallonga!


Mi reencuentro con mi país está siendo lento, como esas viandas que deben cocinarse a fuego lento para disfrutarlas después con todos los sentidos, o como las amistades, que requieren ese chup-chup necesario para mantenerse con el paso de las estaciones. Pero una de las cosas que más aprecio y quiero de ese pequeño trozo del planeta, es su increíble diversidad de paisajes, de climas, de variantes linguísticas, de su riqueza gastronómica inagotable,... no es de extrañar entonces, que Catalunya sea la segunda región europea más visitada tras el Estado francés.

Siempre les preguntan a los extranjeros que por cuestiones personales o profesionales residen en Barcelona, qué es lo que más valoran de esta ciudad milenaria. -Tener la playa y la montaña al lado!-, responden muchos. Y lo cierto es que agarrar el coche un sábado por la mañana en dirección al interior de Catalunya es una experiencia para los sentidos. En cuestión de minutos, el paisaje cambia bruscamente, para entrar en un territorio lleno de prados más o menos verdes, de montañas fabulosas, y de una vegetación sorprendente. Y así llegamos al Montseny, una pequeña cordillera situada a poco más de media hora de la ciudad. Manantiales, buena comida, tranquilidad, leyendas sobre los bandidos que en el siglo XVII azotaban la zona, y multitud de excursiones en plena montaña hacen de esta zona un rincón privilegiado de Catalunya y del mundo. Ya tienen una razón más para aterrizar por aquí!

2 comentaris:

Liza ha dit...
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Liza ha dit...

con esta descripción no puedo evitar las ganas de estar ahí!
qué lindo se ve.ya quiero ir...