dimecres, 18 de febrer de 2009

Desde el cielo


Qué mejor aprovechar un día soleado en la nieve para comer un tentempié en casi la cima de uno de los techos del país, el Puigmal, a casi 3.000 metros de altitud. Y lo mejor, las vistas espectaculares del prepirineo catalán y hasta de la mítica montaña de Montserrat.

1 comentari:

Liza ha dit...

pppfff no mames albert, esto parece de otro planeta...qué buena foto, se nota que estás contento en las alturas